
CÚCUTA, árbol, tribu, duende, en últimas no importa cuál de ellas sea el origen del nombre de esta bella ciudad, localizada al oriente de la república de Colombia, porque además de ser la capital del departamento Norte de Santander, así como la frontera más dinámica de Latinoamérica, es el mejor de los vivideros de la frontera colombo-venezolana, epicentro del Área Metropolitana de Cúcuta, que felizmente alberga 1.000.000 de habitantes con los vecinos municipios de Villa del Rosario, Los Patios, El Zulia y San Cayetano, mas de la mitad de sus habitantes tienen edades inferiores a 50 años, quienes disfrutan junto a los turistas un clima promedio de 30º Celsius, en un hermoso valle refrescado por los ríos Pamplonita y Zulia, y el venezolano Río Táchira.
La pujanza de los cucuteños, se demostró cuando en 1875 un terremoto que afectó ci

entos de kilómetros a la redonda, destruyó la región y causó la muerte de unas 3000 personas de sus 11.846 residentes, permitiendo redimensionar la ciudad que emergió con modernos trazados y amplias calles, tradición que se mantiene y es una de las características que hoy permiten gozar de una infraestructura de todo tipo, por su vocación comercial y eje turístico con mas de 100 hoteles, sin contar las pensiones y residencias, casi 90 agencias de viajes, espectaculares restaurantes con todo tipo de comida, modernos centros comerciales, 1200 almacenes, 47 corporaciones y bancos con servicios en línea Web, atendidos con servicios públicos de calidad.
En educación superior están las Universidad Francisco de Paula Santander, La de Pamplona, La Libre, La Udes, La Antonio Nariño, La Santo Tomas, La Simón Bolívar, La San Buenaventura, La Esap, La Fesc, quienes se nutren con el alumnado de cientos de colegios privados y oficiales asentados en la Región.
En materia de atractivos, la región tiene merecida fama por el turismo comercial, cultural, metropolitano, y de negocios, complementado con las ofertas y las líneas del Ecológico, Ecoturismo, Agroturismo, para Tercera Edad y Pensionados, Juvenil, etc, visitantes que disfrutan de los tradicionales monumentos nacionales Torre del Reloj, Hospital San Juan de Dios, Palacio de la Gobernación, Quinta Teresa, Estaciones del Ferrocarril, y otros monumentos como Cristo Rey, Columna de Bolívar, Columna de Padilla, Indio Motilón, Parques Santander y La Victoria, l

a Refinadora de

petróleo, sin dejar de citar los

megaproyectos con modernas vías, sus 18 puentes, y en Turismo religioso disfrutar la arquitectura especial de los templos de la Catedral San José, San Antonio, San Luís, San Rafael, Candelaria, Guadalupe, entre las 83 existentes.
Quienes deseen turismo de diversión al igual que recreo, tienen el Malecón, primer centro de recreación masiva y popular de Cúcuta, con un circuito de 3940 metros construido al margen izquierdo del Río Pamplonita entre las glorietas de San Rafael (Eduardo Trujillo) y Arnulfo Briceño, lateralmente a la Avenida Libertadores, que incluye zonas de comidas rápidas, restaurantes, teatro Las Cascadas para espectáculos al aire libre, pista de patinaje, así como una ciclo vía, que los domingos es ampliada para dicho uso, cerrando un tramo entre los puentes Jorge Gaitán Durán (Poeta y pensador nortesantanderano) y José Elías Mauricio Soto (compositor).
Capítulo especial, merece el moderno turismo de saludad que tiene asiduos visitantes provenientes de los vecinos países Venezuela, Araba, Bonaire, Curazao, y Saint Martín, cuyos pacientes buscan la atención de los prestigiosos profesionales, todos con especializaciones en salud, siendo atendidos tanto en los consultorios particulares, como en las afamadas clínicas instalada en la ciudad, según el tratamiento, correspondiéndole el grado máximo al Hospital Universitario Erasmo Meoz, y en las privadas, Las Clínicas San José, Norte, Santa Ana, San Antonio, Santa Mónica, Los Andes, Los Samanes, La del Niño, La Oftalmológica Peñaranda, la Integral de Salud Oral, La de la Piel, y la Cancerológica.
Para los amantes de la historia, le decimos que hay referencias de Cúcuta que datan de mediados del siglo XVII, aunque oficialmente se considera el inicio de la ciudad mediante el Acto de Donación de los Terrenos para su fundación desde ese 16 de junio de 1733, cuando una célibe matrona pamplonesa, Juana Rangel de Cuellar, donó 782 hectáreas para crear al margen izquierdo del Río Pamplonita una Aldea, aumentado el territorio con otras 840 hectáreas en 1850 por la donación de don Juan Atalaya, Aldea que luego evolucionó a Villa, reconocida como tal por Cédula Real del Rey Carlos IV de España, pasando de Cantón a ser la capital del Departamento Norte de Santander desde 1910.
De igual manera, le referenciamos la Batalla de Cúcuta, ocurrida el 28 de febrero de 1813, donde el Coronel Simon Bolívar con un puñado de mal armados pero aguerridos soldados patriotas, derrotaron las tropas del Brigadier español Ramón Correa, incautándole armas, pertrechos, municiones y alimentos, acuartelando Bolívar en Cúcuta durante dos meses, e iniciando la llamada Campaña Admirable, que atravesó triunfantemente desde Cúcuta La Grita, Mérida, Barinas, Barquisimeto y Valencia, para llegar a Caracas en agosto de 1813 y luego pasar a liberar además de Colombia, a Ecuador y Perú, así como fundar a Bolivia.
Compartimos la calidez de la gente nacida en San José de Cúcuta, distribuidos en 10 comunas urbanas y seis rurales, encabezados por los mandatarios regionales, la Alcaldesa de Cúcuta María Eugenia Riáscos y el Gobernador de Norte de Santander William Villamizar Laguado, calidez que se transmite a quienes adoptamos como hijos por estar visitando los 1.160 kilómetros cuadrados de este especial territorio, que esperamos conozcan en persona, y repitan lo que dicen quienes ya nos visitaron, y regresan felices a sus terruño:
¡ CÚCUTA, QUÉ HERMOSA Y AMAÑADORA ERES ¡
Rafael Antonio Camperos Higuera
Agosto 2009